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Carnes de Navidad: Solomillo al Roquefort
Carnes de Navidad: Solomillo al Roquefort

Carnes de Navidad: Solomillo al Roquefort

¿No sabes qué cocinar en Navidad? Descubre lo fácil que es soprender a tus comensales con esta sabrosa receta de carne.

Tipo

Carnes

Tiempo

20 minutos

Porciones

4 Personas

Dificultad

Fácil

Ingredientes para 4 personas

- 600 gramos / 4 piezas de solomillo de cerdo o ternera

- 100 gramos de queso roquefort

- 200 mililitros de nata para cocinar

- 1 cucharada de harina de trigo

- Aceite de oliva, pimienta negra y sal

SolomilloHay recetas de solomillo muy fáciles de elaborar

Una de las carnes más utilizadas en las comidas de Navidad es el solomillo. Se trata de piezas muy tiernas y cargadas de sabor que suelen contar con numerosos adeptos, lo que ayuda a la hora de elegir qué receta hacer cuando hay muchos comensales. Además, ofrece varias posibilidades, alguna de las cuales es muy sencilla y nos llevará apenas unos minutos de preparación, con lo que quedará tiempo de sobra para disfrutar de la familia fuera de la cocina.

El solomillo se puede preparar acompañado de numerosas salsas, siendo las de queso unas de las que mejor combinación de sabores ofrecen. Vamos a ver la receta de solomillo al roquefort, fácil de elaborar y que ofrece la posibilidad de dejar la salsa preparada horas antes y así pasar poco tiempo en la cocina antes de servir la comida.

Solomillo de cerdo o de ternera

En primer lugar hay que tener en cuenta que existen varios tipos de solomillo y habitualmente los más empleados son los de cerdo o ternera. En función del gusto de cada uno elegirá uno u otro. Hay que tener en cuenta también que el primero suele tener un precio más económico, algo a tener en cuenta de cara a las comidas de Navidad.

Una sugerencia: la salsa de roquefort suele ir mejor con carne de cerdo, mientras que el solomillo de ternera combina mejor con otras como la reducción de Pedro Ximénez o el foie.

El solomillo se vende entero, por lo que tampoco se puede ser demasiado exacto con las cantidades, pero si podéis calcular que con 600 gramos de carne se puede preparar la receta para cuatro personas. Para acompañarla necesitamos queso roquefort (unos 100 gramos), nata para cocinar (200 mililitros), una cucharada de harina de trigo y aceite de oliva, pimienta negra y sal. La guarnición suelen ser patatas, al gusto del comensal o del cocinero que vaya a elaborar la receta.

La elaboración

La salsa puede prepararse horas antes de la comida o cena de Navidad, así que empezaremos por ella. Echamos la nata en un cazo y dejamos que caliente a fuego lento y vamos incorporando el queso en trocitos para que se derrita a fuego lento. Hay que vigilar que no se pegue el queso al fondo ni se queme porque se estropeará.

Puede incluso quitarse del fuego porque acabará de derretirse con el calor residual. Una vez que no queden tropezones añadir la cucharada de harina y volver a poner al fuego para que no quede cruda. Remover y salar al gusto. Quitar de la cocina y reservar hasta el momento de la comida.

RoquefortLa salsa de roquefort puede prepararse horas antes de la cena

La preparación de la carne apenas nos llevará unos minutos, porque es la parte más fácil de la receta. Hay que limpiar el solomillo, por si pudiera quedar algo de grasa, y cortar medallones de unos cuatro centímetros. Si os gusta la carne muy hecha mejor que no sean excesivamente anchos para que se hagan bien.

Salpimentamos los medallones y los pasamos a una plancha que hayamos bañado ligeramente con aceite de oliva. Se fríen en función del gusto de cada uno, pero tratándose de una carne tan tierna lo recomendable es dejarla un poco rosa por el centro. Para ello pondremos el fuego medio y daremos vuelta a la carne cada cierto tiempo para controlarla.

Dos presentaciones

Por lo que se refiere a las patatas que hemos reservado como guarnición no tienen nada de especial en esta receta. Lo más habitual es hacerlas fritas, de modo que también puedan acompañarse de la salsa roquefort. Se pueden pelar en bastones y colocar en el plato a modo de almohadilla (dos bastones en paralelo y otros dos encima en perpendicular). Si tenéis una mandolina podéis aprovechar y hacer patatas paja, más originales a la hora de presentar.

A la hora de servir en la mesa lo más recomendable es elaborar los platos en la cocina y presentarlos luego en la mesa. Si hemos hecho patatas paja podemos crear un nido con ellas y encima colocar dos medallones de solomillo. Con una cuchara napamos por encima con la salsa de roquefort. Si freímos bastones de patata se colocará la almohadilla a un lado del plato y la carne al otro y colocaremos sobre ésta la salsa.

Solomillo al RoquefortProcura ser comedido a la hora de echar la salsa

Es mejor no excederse con la salsa que se eche en cada plato y presentar una salsera con más cantidad en la mesa para que, quien lo desee, pueda echarse más en su propio plato.

Consejos

Aprovechar los restos

Habitualmente suelen quedarnos restos de las comidas de Navidad. En el caso de que sobre salsa roquefort son muchas las posibilidades. Podemos usarla para acompañar otras carnes, unas patatas fritas o asadas e incluso un plato de pasta. Además dura varios días siempre y cuando la mantengamos en la nevera, con lo que no hay prisa por consumirla.

En caso de que nos haya sobrado solomillo y no queramos repetir plato se puede usar para elaborar una versión particular del solomillo Wellington. Cuando más grande sea el trozo de carne mejor, porque será más fácil de trabajar. Necesitamos que no se haya cocinado antes, marcarlo en una sartén y enrollarlo en hojaldre y decorarlo con huevo.

Antes de cerrarlo podemos ponerle un poco de bacon, para que no se reseque la carne, y también un poco de queso roquefort si nos hubiera sobrado. Se hace en un horno precalentado a 190º. Depende del tamaño de la pieza, que necesitará menos tiempo cuanto más pequeña sea. Habitualmente cuando esté dorado por fuera se habrá hecho por dentro.

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