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5 excusas para no ir a una cena de Nochebuena o Nochevieja
CENAS FAMILIARES

5 excusas para no ir a una cena de Nochebuena o Nochevieja

Llegan las cenas de Navidad y en muchas ocasiones, no nos apetece asistir a algunas de ellas, por cualquier motivo. Te presentamos 5 excusas para evitar asistir.

La Navidad es una época para compartir con familia y amigos, para hacer la vida social que quizás no hacemos el resto del año y para ver y abrazar a nuestros seres más cercanos. Sobre el papel suena muy bonito, todas las personas que te quieren sentadas a la misma mesa y compartiendo una deliciosa comida y una grata conversación. Pero no nos engañemos, la imagen de los anuncios de turrón poco tienen que ver con la realidad de algunas familias.

Discusiones entre familiares, las diferencias políticas entre unos y otros y todo ello animado por el alcohol hace que en ocasiones sea duro superar una cena de Nochebuena o Nochevieja. Eso sin contar la situación personal de cada casa, donde puede que la gente no se lleve muy bien y cualquier chispita sirva para incendiar los ánimos y derivar en una bronca.

La cena se puede arruinar por discusiones entre familiaresLa cena se puede arruinar por discusiones entre familiares

Ante esta perspectiva o porque simplemente no te apetece pasar la cena de Nochebuena o Nochevieja en un ambiente de fingida fraternidad igual te estás planteando no ir, pero no te atreves por miedo a defraudarlos o por evitar otra discusión. Ante esta perspectiva, ciertamente, lo mejor es buscarse excusas para no hacerlo. ¿No se te ocurre ninguna? Tenemos cinco, para que sea cual sea tu situación se puedan adaptar.

El trabajo, la mejor excusa

Si trabajas a turnos estás de suerte. Por muy duro que pueda ser a veces entrar a trabajar de noche o pasar los festivos al pie del cañón es un as en la manga a la hora de declinar invitaciones que no te apetecen lo más mínimo, ya sea la cena de Nochebuena, la comunión de un primo segundo o la boda de tu ex. "Déjame que mire el calendario...Buf, este año me toca trabajar esa noche. Imposible que vaya". Con esa única frase habrás logrado zafarte de acudir al acontecimiento social que sea.

Por lo general los demás no se saben al dedillo tus turnos de trabajo, así que es prácticamente imposible que descubran que usas tu trabajo para dar excusas cuando no te apetece a hacer algo. La clave está en no abusar de ella, porque puedes hacer que empiecen a sospechar.

Es importante no abusar de las excusas para que no empiecen a sospecharEs importante no abusar de las excusas para que no empiecen a sospechar

Por ejemplo, si declinas acudir a la cena de Nochebuena porque ese día te toca trabajar no puedes usar la misma excusa para la de Nochevieja. Resulta poco creíble que te toque el mismo turno en dos semanas consecutivas cuando ambos son festivo, por lo general si se trabaja uno se libra otro. Ten un poco de ojo y no hagas comentarios que hagan sospechar a quienes vas a plantar de que has usado el trabajo como una excusa.

Enfermedades por sorpresa

Una de las excusas más míticas para zafarse de cualquier acontecimiento social que no apetece es ponerse malo. Si de pronto te da la gripe, un ataque de alergia o una crisis de asma nadie pensará que te lo has inventado para librarte de una cena de Navidad. Todo lo contrario, se comparecerán de ti.

Pero ten cuidado porque puede haber alguno que fruto de la preocupación por tu estado de salud, y la pena porque te pierdas un acontecimiento familiar, se presente en tu casa con un túper de sopa y alguno de los alimentos que te has perdido. Si esto ocurre has de fingir la dolencia que has utilizado como excusa. La gastroenteritis es la enfermedad-excusa perfecta porque no podrás comer lo que se suele preparar en estas cenas de Navidad.

En caso de optar por problemas de salud para librarte de una cena de Nochebuena o Nochevieja lo mejor es esperar al último momento para anunciar tu ausencia. Si lo dices con uno o dos días de antelación los organizadores pueden reorganizarse, incluso planificar la cena en tu casa para que no te la pierdas y no tengas que moverte. Ellos lo hacen como un favor hacia a ti porque no saben que lo quieres es zafarte, pero puedes acabar ejerciendo de anfritión y encima estarás obligado a fingir una enfermedad que no tienes.

Anuncia tu ausencia unos días antes porque pueden reorganizar la cena para que no faltesAnuncia tu ausencia unos días antes porque pueden reorganizar la cena para que no faltes

Planes alternativos

Cada vez es más habitual que las cenas navideñas con la familia sean poco apetecibles. Ya sea porque no te llevas bien con ciertas personas, porque echas en falta a otras o porque no quieres celebrar esa fiesta. O hacerlo de una manera diferente. Tradicionalmente Nochebuena y Nochevieja son noches para celebrar con la familia, pero ¿y si no quieres? Pues búscate un plan alternativo. Recurre a amigos, compañeros de trabajo u organiza un viaje. Seguro que hay más gente en la misma situación que tú.

Si no consigues que salga adelante un plan alternativo siempre cabe la opción de usarlo igualmente como pretexto; básicamente miente. Este tipo de excusas requieren un poco más de organización y cuidado para no ser descubierto por aquellas personas a las que vas a dar plantón. Si les explicas que no puedes ir a la cena familiar porque ya has quedado no se enfadarán, pero si es normal que te pregunten detalles sobre esa celebración, ya sea previa o posteriormente.

Culpa a otros

Si tienes pareja o hijos pueden ser ellos los que se pongan enfermos aparentemente. Di que tienes que quedarte a cuidarlos y no sólo conseguirás no ir a la cena sino que además quedarás bien, porque te "sacrificas" por otras personas. Eso sí, esto requiere cierta coordinación con las otras personas implicadas para que no te descubran. En el caso de los niños es bastante difícil porque suelen acabar "cantando" este tipo de cosas.

Si no tienes familia puedes recurrir a un amigo -si no lo conocen mejor, menos posibilidades de que descubran la mentira. Y ahí se abren las posibilidades a la hora de inventar excusas. Desde que ha sufrido un accidente -no demasiado grave como para poner en riesgo su vida- a una enfermedad leve o que está pasando por una ruptura amorosa que no lleva nada bien y ha tenido una recaída en Navidad. Quedarás como un gran amigo que se sacrifica por otros.

Si recurres a amigos, mejor que no lo conozcanSi recurres a amigos, mejor que no lo conozcan

Conflicto religioso

La Navidad tiene una fuerte carga religiosa así que se entiende que quienes la celebran son creyentes. Si no quieres hacerlo basta con volverte ateo, aunque sólo sea en apariencia. Si no comulgas con las ideas de la religión católica se entiende no ir a este tipo de celebraciones, ya que supone una contradicción.

Explica la situación a quienes te invitan y di que no te sientes cómodo celebrando algo en lo que no crees, que no ves que sea correcto ir y que prefieres omitir ese tipo de acontecimientos.

Si ninguna de las excusas vistas te convence para no ir a la cena de Nochebuena o Nochevieja siempre puedes optar por ser sincero y reconocer que no te apetece pasar la noche con el resto de invitados. Puedes darle un disgusto a alguien o generar una discusión, pero te quedarás tranquilo y no tendrás remordimientos por haber mentido. Y sentarás un precedente para el próximo año.

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