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Claves para ser un perfecto anfitrión en las reuniones navideñas
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Claves para ser un perfecto anfitrión en las reuniones navideñas

La Navidad es una época de cenas y celebraciones y puede que en alguna ocasión te toque a ti ser el anfitrión, por lo que debes estar bien preparado.

Llega la Navidad y se suceden las cenas con amigos, comidas con compañeros, copas con otras personas e irremediablemente en algún momento vas a tener que ofrecer a que sea en tu propia casa donde se haga una de esas quedadas. ¿Ser anfitrión? Aunque puede sonar algo abrumador en realidad no lo es tanto.

Aún así, por si esto de recibir a gente en casa te ha pillado por sorpresa y tienes miedo de no salir airoso de esta primera experiencia, desde Bekia te ofrecemos una serie de recomendaciones de cómo actuar y cómo no hacerlo para no sólo salir airoso, sino convertirte en un anfitrión perfecto, que recibirá los elogios de sus invitados cuando se vayan.

Ser anfitrión significa poner toda la atención en nuestros invitadosSer anfitrión significa poner toda la atención en nuestros invitados

Precisamente los invitados son lo más importante cuando uno se convierte en anfitrión de cualquier tipo de evento social. Tu máxima ha de ser que se encuentren cómodos, estén contentos y disfruten de un buen momento, que al fin y al cabo, es el motivo por el que se organizan este tipo de actividades, sean en Navidad o en cualquier otro momento del año.

Conocer las restricciones alimentarias

Para poder conseguir nuestro objetivo es necesario conocer a nuestros invitados. En el caso de que ejerzas de anfitrión lo más habitual es que se trate de eventos en que haya comidas, cenas o algo más informal. Si es posible has de conocer los gustos y costumbres alimentarias de tus invitados.

Por ejemplo, si uno de ellos es vegetariano y preparas un menú a base de carnes y pescados esa persona no podrá comer nada, por lo que para él será un fracaso de celebración. Es importante también conocer si alguna de las personas que acudirán tiene alergias alimentarias, si son intolerantes a la lactosa o al gluten o si tienen que llevar algún tipo de dieta con restricciones, como pudieran ser los diabéticos. También hay religiones que prohíben el consumo de determinados alimentos, algo que también has de tener en cuenta.

A la hora de servir la comida lo ideal, para que nadie se sienta distinto, ni excluido por ver que en su plato hay cosas diferentes a las de otros invitados. Lo ideal es elaborar un menú que sea válido para todos los comensales. Es algo que no siempre es fácil, porque incluso hay limitaciones alimentarias contradictorias con otras, lo que uno puede comer otra persona no puede tocarlo.

Una mesa variada en la que todo el mundo pueda disfrutar es una clave fundamental Una mesa variada en la que todo el mundo pueda disfrutar es una clave fundamental

Si tienes dudas de qué puede comer un vegano, un alérgico a los frutos secos o un musulmán consulta con otras personas que puedan saberlo, porque equivocarte es aún peor que no haber pensado en las limitaciones alimentarias de cada uno y te obligará a improvisar algunas comidas para esa persona. Lo mismo que decimos de los alimentos se aplica a las bebidas, que no siempre se tienen en cuenta.

A la hora de decidir qué poner de comida es recomendable que, al margen de lo anterior, no se opte por recetas demasiado exóticas que pudieran no gustar a todos los invitados. También es importante que sean fáciles de comer y que no conlleven riesgos tales como mancharse, algo que ocurre con, por ejemplo, los espaguettis con salsa.

Cómo preparar la mesa

Sentar a la mesa a numerosas personas, si se da el caso, puede ser complicado, especialmente cuando no todos se conocen o no existe una buena relación entre algunos de los invitados. Para evitar discusiones de Navidad o que ciertas personas se sientan apartadas una buena forma de resolver la situación es asignar un sitio a cada persona.

Esto has de hacerlo con tiempo, antes de que lleguen los invitados. Piensa en quién se lleva bien con quién, quienes pueden hacer buenas migas porque tengan temas de interés común y júntalos. Al mismo tiempo sepáralos de quienes pueden tener algún tipo de conflicto. De esta forma se consigue que la conversación durante las comidas sea fluida y no se produzcan incómodos silencios.

Los sitios se asignan fácilmente colocando tarjetas con el nombre del comensal adecuado ante el plato que le correspondería. Queda elegante y es, además, una forma de evitar retrasos a la hora de sentarse antes de servir las cenas en casa.

La labor de anfitrión tiene un trabajo previo, como el que hemos comentado, que incluye las propias invitaciones. Puede ser una quedada informal, que no requiera invitación, pero es importante que todos los invitados sepan llegar a tu casa así como si pueden llevar o no a otros invitados, a qué hora deben acudir y en qué consistirá específicamente el evento. No es lo mismo quedar para tomar una copa que para cenar. Y, además, pueden tener otros planes posteriores o previos que puedan verse alterados si no conoce exactamente a qué hora debe acudir a tu casa.

Coloca bien a los invitados para evitar conflictosColoca bien a los invitados para evitar conflictos

Ten en cuenta que la Navidad es una época de numerosos compromisos, así que cuanto mejor sea la organización del anfitrión más fácil se lo pondrás a tus invitados. Y evitarás que alguno tenga que irse con prisas o lleguen tarde a otros compromisos previos.

Eventos temáticos

Organizar cenas supone algo más que preparar una comida. Normalmente este tipo de eventos, especialmente cuando se celebran en Navidad, duran varios horas, así que has de planificar qué hacer antes y/o después de sentarse a la mesa, para que la gente no esté aburrida. Lo más práctico, en estos casos, puede ser optar por un tema y que en torno a él gire toda la velada.

Por ejemplo, si se juntan varias personas que sean aficionadas al cine una buena idea es preparar platos relacionados con algunas de sus películas favoritas, un juego de imitación de personajes o de adivinar qué secuencias pertenecen a qué filmes, o incluso la proyección de alguno especial que pudiera ser del interés de los invitados. Esto hará que la conversación sea fluida, incluso entre personas que apenas se conozcan.

Ya comentamos que lo importante es que quienes acuden a tu casa se sientan integrados y disfruten de la velada, así que mientras se desarrolla has de estar atento por si necesitan algo, adelantándote a lo que precisen, si ves que no se lo pasan bien, presentarle a las otras personas si es que no las conoce y que se sienta integrado. Esto último es fundamental para que estén cómodos.

Y cuando deis por finalizada la velada has de despedirte de ellos, acompañándoles a la salida y agradeciéndoles que hayan ido a tu casa. Depende de las circunstancias, pero es recomendable dar la sensación de continuidad, de que volveréis a veros próximamente.

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