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Consejos para sobrellevar la Navidad para quienes la odian

CUESTIÓN DE GUSTOS

Consejos para sobrellevar la Navidad para quienes la odian

Si cada año te encuentras con obligaciones y rituales que no son de tu agrado, busca una alternativa atractiva y que puedas disfrutar con tu familia.

Consejos para sobrellevar la Navidad para quienes la odian

La Navidad es un tiempo de celebración, de reuniones, de comprar regalos y de participar en comidas y brindis hasta la extenuación. Sin embargo no a todo el mundo le gustan estas fiestas supuestamente tan entrañables. Por unos u otros motivos la celebración de la Nochebuena o de la Nochevieja se convierten en auténticos suplicios para algunas personas.

Puede ser que algún trauma sea la causa de este odio a la NavidadPuede ser que algún trauma sea la causa de este odio a la Navidad

Y no es algo excepcional no sentirse con espíritu festivo en los días de Navidad. Cada vez son más las personas que no disfrutan de estas fiestas y que no lo tienen nada fácil para olvidarse de ellas y tratar de fingir que es una época cualquiera del año. Para ellos hoy en Bekia os traemos una serie de consejos:

Por qué no te gusta la Navidad

El no gustarte la celebración de Navidad es motivo de alarma. Además, hay varias razones que expliquen que no quieras participar en los eventos que con tal motivo se celebran. Vamos a ver a continuación cuáles son los más evidentes.

El primero es por cuestión de principios. Hay a quien no le gusta hacer fiestas en Nochebuena, Nochevieja o cualquiera de los otros días del año porque entiende que no hay nada que celebrar. Puede ser gente que no es creyente -no hay que olvidar que el origen de toda la celebración es el nacimiento de Jesucristo- o que a pesar de que lo sea considera que se trata de unas fiestas superficiales en las que lo que importa es comprar regalos y tener disculpa para comer y beber a su antojo durante días.

También puede ser que exista algún problema económico que impida celebrar la Navidad como se querría. En los últimos años, debido a la crisis económica, estas fechas se han convertido en motivo de depresión para muchos por no poder hacer frente a las celebraciones como se hacía antes por falta de presupuesto y que miran con nostalgia a años atrás. El hecho de no poder festejar como se querría causa tristeza y también rencor hacia la propia celebración en sí, incluso también hacia otros.

La intransigencia es tan mala como la obsesión con estas fiestas=La intransigencia es tan mala como la obsesión con estas fiestas

Un rechazo temporal o permanente

La pérdida de un familiar o un ser querido es motivo de hastío de este tipo de celebraciones. Probablemente sea la más común de las razones por las que alguien no quiere hacer grandes planes para Navidad. La tristeza y el recuerdo de los que ya no están embargan a quien ha sufrido la pérdida, en especial si antes celebraba estas fiestas con ellos o si ha sido recientemente.

También es cierto que en casos como el último el rechazo a las celebraciones suele ser temporal, aunque puede durar varios años. Normalmente la llegada de nuevas personas a la familia o al círculo más cercano hace que se recupere la ilusión por festejar ésta y cualquier otro tipo de celebración.

Forzar a celebrar la Navidad

Cuando no queremos celebrar la Navidad, sea por el motivo que sea, puede que en nuestro entorno se vean tentados a obligarnos a acudir a una cena de Nochebuena o a una fiesta de Nochevieja. Lo hacen por nuestro bien, creyendo que en realidad nos animará y que sería mucho peor dejarnos solos en momentos como éste.

En realidad ocurre todo lo contrario, en la mayor parte de las cosas. El malestar va a más y podemos acabar discutiendo con todo aquel que quiere embriagarnos de espíritu navideño. Además, si tenemos verdaderos motivos para no celebrar este tipo de fiestas, ni tampoco tenemos ganas de aparentar ser felices, no hay porqué hacerlo.

La cosa puede acabar en discusiones con otros y en una depresión al ver como la tristeza se incrementa de manera notable. Si no quieres participar en una celebración navideña no está bien que tus seres más cercanos te obliguen, pero que tú tampoco te lo auto impongas como una obligación. A veces no te apetece celebrarlo un año y al siguiente sí, con lo que tampoco ocurre nada.

Qué hacer si no quiero celebrar Navidad

Si no te gusta la Navidad puede que haya cosas que acaben por hacer saltar tus nervios: los villancicos sonando en la calle, las luces que se iluminan en cuanto oscurece y las colas en los centros comerciales. Huye de todo eso. Siempre y cuando puedas, porque tampoco es motivo de encerrarte en casa durante más de un mes.

Lo que sí puedes es evitar los centros comerciales y las calles más comerciales de tu ciudad en los días previos a la Nochebuena o al día de Reyes, cuando se hacen la mayor cantidad de compras de la temporada. Trata de ser previsor y hacer tus compras antes e, incluso, por internet. Cierto que en las webs hay numerosos llamamientos a la Navidad pero, si te molesta verlos es tan fácil como cerrar la página y pasar a otra.

Avisa a tus familiares y amigos de que no quieres celebrar la Navidad, así que nada de invitarte a la cena de Nochebuena, ni a la fiesta de Nochevieja ni a participar en el amigo invisible de la oficina. No tienes que convertirte en un marginado social por ello, si de verdad te estiman lo comprenderán y harán lo posible porque no te sientas incómodo en estas fiestas.

Toma medidas y planea unos planes alternativos para esta NavidadToma medidas y planea unos planes alternativos para esta Navidad

Un viaje es buena idea, pero depende del destino

Escapar del espíritu navideño en la gran parte de las localidades españolas se antoja difícil, por lo que es buena idea un cambio de aires por estas fechas. Si tienes días libres y presupuesto suficiente como para irte de vacaciones hazlo. Cambiar de escenario puede venirte bien, porque además estarás distraído. Pero has de tener cuidado a la hora de elegir destino al que ir.

En países como el Reino Unido, Francia o Alemania la Navidad es una celebración tanto o incluso mayor a la de España, por lo que quizás no sea buena idea decantarte por ese tipo de destinos y plantearte otros. Una escapada a una casa rural es buena idea, como puede serlo también ir a esquiar a la montaña.

No está de más, antes de elegir el destino y el alojamiento, comprobar si tendrán algún día de celebración navideña durante estas fechas para evitarnos después incómodas sorpresas. En caso de no encontrar nada que nos satisfaga también podemos organizar veladas convencionales en casa mientras otros celebran la Navidad, con un maratón de películas o series, un buen disco o un libro entretenido.

Es también buen momento para hacer alguna de las chapuzas que tengas pendientes o dedicar tiempo a tus hobbies. Lo importante es encontrar algo que hacer que te distraiga y evite recordar continuamente las fiestas de Navidad.

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2 Comentarios

Sande

24/12/2016 17:34

Se olvido en este post mencionar a la gente historiadora EXTREMADAMENTE CULTA que conoce la verdad sobre el gran embuste de la navidad y la manipulación mediática construida por religiones siendo como la más influyente la cristiana, lejos de adjuntar datos para que no se piense quiera manipular mente alguna, cada cual es libre siempre y cuando su mente sea tal cual y abierta de investigar en fuentes certeras que habría de constatar históricamente tales conocimientos, mientras tanto solo que cabe desear con ironía una feliz mentira a consta del consumismo y abducción religiosa.

Luis

31/12/2015 22:47

Muy buenos consejos