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Navidad en los Países Nórdicos (I): Las tradiciones de Noruega y Suecia

AL CALOR DEL FUEGO

Navidad en los Países Nórdicos (I): Las tradiciones de Noruega y Suecia

La Navidad es una celebración muy extendida, pero en pocas naciones se celebran tanto y de manera tan especial como en los Países Nórdicos. Hoy repasamos las tradiciones de Noruega y Suecia.

Navidad en los Países Nórdicos (I): Las tradiciones de Noruega y Suecia

La Navidad es una festividad que se celebra en muchos lugares a lo largo y ancho del mundo de diferentes maneras. Sin embargo, hay un lugar donde esta celebración tiene una mucha tradición por su especial orografía, su historia, su clima y, en definitiva, un entorno del ensueño que convierten a los Países Nórdicos en el escenario perfecto de las navidades. Por ello, hoy hacemos un repaso a las celebraciones y tradiciones navideñas típicas de los países de la zona: Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia e Islandia. Como decíamos, el entorno inigualable de estos países hacen que la suya sea una Navidad de cuento. En esta época del año, los nórdicos apenas cuentan con horas de sol, por lo que las largas noches al calor de las hogueras y la intensa nieve que cubre el país, junto con toda la preparación y los rituales que llevan a cabo desde principios de diciembre, impregnan la península escandinava, la de Jutlandia y las islas islandesas de un mágico espíritu navideño en cada rincón, que va más allá de unos días festivos.

Navidad en Noruega

Comenzando por su Historia, la Navidad en Noruega se llama Jul y los paganos ya la celebraban con rituales parecidos como sacrificar animales y beber cerveza, años antes de la cristianización del país. En la actualidad, las preparaciones para esta festividad comienzan a principios del mes de diciembre con la limpieza de las casas, con las compras de regalos navideños y con una de sus mayores tradiciones: el horneado de goro, krumkaker, berlinekrans u otras de sus diferentes variedades de galletas de Navidad. En los días previos a la gran noche, que es la víspera de Navidad, se suceden múltiples eventos que, por otro lado suelen ser en lugares acogedores e íntimos para resguardarse del frío invierno, como por ejemplo, los numerosos conciertos navideños que se celebran en salas e iglesias de todo el país. Otro día señalado es el 13 de diciembre, cuando tiene lugar la celebración de Santa Lucía, un día muy especial para los niños en las escuelas y guarderías, así como para las mascotas, que esa noche tienen una cena especial.

Noruega es uno de los países con un tradición navideña más antiguaNoruega es uno de los países con un tradición navideña más antigua

En cuanto a la decoración, el aroma a ramas de abeto y pieles de clementina inunda todos los hogares, donde tampoco pueden faltar los árboles de Navidad. De hecho, los abetos de los bosques de Oslo se talan y se envían a algunas ciudades del mundo para tal fin. En el caso de los noruegos, el árbol navideño se decora con una mezcla de adornos comprados y otros hechos en casa y sus luces no pueden encenderse hasta Nochebuena. Precisamente esa noche es, como decíamos, el día más importante de la Navidad noruega en la que, como en tantos otros países, la mayoría celebra una gran cena en familia. Sin embargo, la fiesta comienza a las cinco de la tarde con el repicar de las campanas en las iglesias de todo el país, a donde la gente sale para saludar a los vecinos antes de reunirse en los hogares en torno al gran banquete navideño, que generalmente consiste en un plato de gachas de arroz como entrante, que, como ocurre de manera similar con nuestro Roscón de Reyes, contiene una almendra escondida para el comensal más afortunado; mientras que, de segundo plato suele servirse pinnekjøtt (costillas de cordero), ribbe (costillas de cerdo) o bacalao en algunas zonas del país.

De todos modos, no suele ser una cena tranquila en las casas donde hay niños a los que les cuesta permanecer sentados durante la comida, ansiosos y expectantes por lo que sucede a continuación. Y es que, aunque en nuestro país es más corriente que se vayan a la cama y encuentren los regalos de Papa Noel al día siguiente, en Noruega, como en otros tantos lugares, es en la noche del 24 de diciembre cuando se abren los regalos que ya aguardan bajo el árbol navideño y, que en su caso, trae su particular Santa Claus, llamado Julenisse. Por otro lado, como sucede en toda Europa, los mercadillos, las ferias y los puestos navideños están muy presentes en la celebración noruega e inundan muchas de sus plazas desde finales del mes de noviembre, cuando los adornos y las luces decoran las calles más céntricas. En ese sentido, hay varios lugares, famosos por su gran tradición navideña, que no pueden dejar de visitarse, como el pueblo de madera de Røros, el pueblo de pan de jengibre que recrean en Bergen desde el año 1991, el mítico Hadeland Glassverk, donde comprar artesanía local de vidrio o la Casa de Navidad de Treegarden, la única tienda permanente de productos navideños de toda Escandinavia.

Suele primer la comida casera sobre la servida en los restaurantes en estas fechas tan señaladasSuele primer la comida casera sobre la servida en los restaurantes en estas fechas tan señaladas

En esta época, muchos restaurantes ofrecen los platos típicos de la gastronomía noruega para estas fechas durante las semanas previas a la Navidad y, llegados los días festivos, hay que tener en cuenta que hoteles y restaurantes permanecen cerrados desde el 24 hasta el 26 de diciembre, aunque en las grandes ciudades y en las zonas de montaña hay una mayor oferta de establecimientos que se encontrarán abiertos en las fiestas, sobre todo por el turismo que acoge el país con su especial Navidad como reclamo. Pero si algo caracteriza este reclamo es la posibilidad de ver la aurorea boreal, uno de los motivos por los que la ciudad de Tromsø ha sido elegida en alguna ocasión como uno de los mejores sitios del mundo para vivir la Navidad. Sin embargo, también hay otros destinos como la región de Trøndelang, en el centro del país, o viajes en crucero para disfrutar de las mágicas auroras boreales en esta época del año.

Navidad en Suecia

La proximidad geográfica de estos países hace que muchos aspectos comunes como el clima o algunas de las costumbres culturales sean comunes. En este sentido, la Navidad sueca, llamada Yul, y sus celebraciones arrancan con el anteriormente mencionado día 13 de diciembre, cuando comienza el Festival de Santa Lucía en conmemoración de Santa Lucía de Siracusa. Igual que los noruegos, en Suecia festejan esta celebración prenavideña con conciertos, aunque lo que destaca en Suecia son las procesiones de luz en las distintas localidades, donde las jóvenes que participan se visten como doncellas de Santa Lucía, ataviadas con túnicas blancas con lazos rojos y llevan una palmatoria en su mano y coronas con velas encendidas en la cabeza.; siendo la procesión más espectacular la celebrada en Estocolmo, donde participan más de cien mil jóvenes, mientras que en la ciudad de Gotemburgo eligen a su Lucía, Reina de la Luz, cada año. Esta tradición sueca, con 400 años de antigüedad, tiene la función de aportar luz en su oscuro invierno y también cuenta con otras procesiones, como las que celebran los niños en sus pueblos e iglesias, repartiendo dulces de azafrán disfrazados de estrella, duende o muñeco de jengibre mientras cantan canciones típicas.

La capital sueca es una de las ciudades mejor decoradas del mundoLa capital sueca es una de las ciudades mejor decoradas del mundo

Respecto a la decoración navideña, los suecos suelen adornar las mesas y las ventanas con cadenas de papel llamadas Tomterader de Navidad o Pappersrader. Y es que los adornos de papel son muy comunes en la Navidad sueca, así como todo un entretenimiento para los más pequeños, que realizan sus propios Leporellos doblando el papel en zigzag y cortando sus bordes para crear siluetas. Pero el adorno por excelencia es el árbol navideño, que no se empieza a montar hasta tan solo dos días antes de Navidad y que se caracteriza por ser decorado con bolas y guirnaldas de color blanco y plateado, manzanas, velas eléctricas, gnomos folklóricos y, como peculiaridad, pequeñas banderas suecas que dan un toque de color, por sus tonos azul y amarillo, al árbol, que se corona con una estrella y que también es el protagonista de la tradición que pone fin a temporada navideña: El Tjugondag Knut o saqueo del árbol de Navidad, el día, que tiene lugar el 13 de enero, en el que familiares y amigos se reúnen para quitar y guardar todos los adornos navideños, concluyendo así con las fiestas.

Sin embargo, también cuentan con otros muchos otros elementos decorativos como el Julbock, el cabrón de la Navidad, que simboliza esta época del año y la fertilidad de la tierra y que, el pasado, era el encargado de entregar los regalos navideños, por lo que en la actualidad es una de las decoraciones del árbol, donde ponen una cabra de paja con lazos rojos como símbolo de protección del hogar. El Julbock fue reemplazado después por Tomten, el gnomo de la Navidad, que hoy en día juega el mismo rol decorativo y protector que su predecesor. En torno a él existe la tradición de agradecer al gnomo esta tradición en la víspera de Navidad, así como prepararle una papilla y dejársela en la puerta de casa para no tener mala suerte en el próximo año. Del mismo modo que sucedió con el Julbock, Tomten fue sustituido por Jultomten en la segunda mitad del siglo XIX y éste no es otro que Papá Noel al que se puede visitar en su propia casa, así como conocer su taller en Tomteland, junto a la ciudad de Mora, en la provincia sueca de Dalecarlia.

Algunas tradiciones suecas tienen casi un siglo de antiguedadAlgunas tradiciones suecas tienen casi un siglo de antiguedad

El 24 de diciembre se celebra el Julafton, es decir, la Nochebuena, que, como en casi todos los países, se celebra con una suculenta cena y, en este caso, una de las tradiciones es degustar el julbord, el famoso bufé sueco (smörgåsbord) que cambia su denominación para las fechas. Se trata de todo un acontecimiento gastronómico con más de 100 platos distintos que se sirven con un orden establecido. Es el banquete tradicional para Nochebuena, aunque es común que se sirva en los restaurantes para reuniones con amigos durante los fines de semana o para comidas de empresa durante todos los días del mes. El objetivo de esta tradicional cena de Navidad que consta de cinco platos es acabar con el estómago lleno y como bebida es habitual acompañar estos manjares con cerveza, julmust (limonada de distintas hierbas), aguardiente y licores.

Se suele arrancar con arenques en escabeche, salmón, embutidos o patés, pero otro entrante tradicional es el Pepparkakor, el pan de jengibre seco que toma acompañado por el Glögg, un vino caliente con almendras, bayas y almendras. Tras estos aperitivos llegan los platos calientes, en los que no faltan el Janssons frestele, un guiso de espadín, patatas y cebolla; el Lutfisk, un plato de pescado seco con maruca (parecido al bacalao); el Julskinka, el tradicional jamón de Navidad o el Saffransbullar, un bollo de azafrán, entre otros muchos platos de la cocina casera sueca. En cuanto a los dulces, además de las tradicionales galletas, existe el Pepparkakshus, una original decoración que se comen al acabar las fiestas ya que se trata de una casita hecha con pan de jengibre que se decora con azúcar glass y caramelos.

Los mercados navideños son uno de los epicentros de ocio en SueciaLos mercados navideños son uno de los epicentros de ocio en Suecia

En cuanto a los tradicionales mercados navideños, estos empiezan a ver la luz a finales de noviembre y según la fecha, la zona o los productos, se pueden encontrar puestos de todo tipo. En Estocolmo se pueden encontrar el tradicional mercado que montan en la Plaza Stortorget, Gamla Stan en el casco antiguo de la ciudad; el histórico mercado al aire libre en Skansen o el de Kungsträdgården, City, junto a las calles más céntricas y comerciales de la capital, donde además de los puestos ponen una pista de patinaje sobre hielo. En Gotemburgo se encuentra el mercado tradicional que acoge el barrio de Haga o el artesanal mercado de Kronhuset, pero el más grande y visitado de toda suecia es el mercadillo de Navidad de Liseberg, que a su vez cuenta con otras atracciones como un paseo en trineo de renos, una montaña rusa de madera o una pista de patinaje. Por último, en Malmö se encuentra el clásico mercado de Gustav Aldolf torg y el de Katrinetorp, considerado el más bonito del sur de Suecia.

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