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Cuántos regalos debe recibir un niño por Navidad

CARTA A LOS REYES

Cuántos regalos debe recibir un niño por Navidad

Lo más importante es saber establecer límites a la hora de pedir regalos a los Reyes Magos y Papá Noel y saber seleccionar lo puramente necesario.

Cuántos regalos debe recibir un niño por Navidad

"Me lo pido" puede que sea una de las frases que más se repita, durante estos días, en aquellas casas en las que la ilusión llega acompañada de los más pequeños. Muchos sueños por cumplir en los que los Reyes Magos y Papa Noél se convierten en auténticos protagonistas y a los que se les acaba encargando más regalos de la cuenta. Y es que, en estas fechas tan señaladas, hay que tener siempre presente que para los niños, los límites parecen no existir de cara a los días 25 de diciembre y 6 de enero. Una oportunidad que se les presenta como la ocasión clave de pedir todo lo que quieren y acabar obteniendo más regalos de los esperados.

Descubre cual es la cantidad acertada de regalos que debes darDescubre cual es la cantidad acertada de regalos que debes dar

O al menos es lo que suele ocurrir en la mayoría de casas de, prácticamente, todo el mundo. Un propósito por conseguir sus máximos deseos que llega nada más hacerse con los primeros catálogos de juguetes. Sin duda, una de las estrategias comerciales más potentes que aterrizan cada vez más pronto entre nosotros. Ahora, parece que incluso a partir de las primeras semanas de noviembre, los más pequeños pueden comenzar a elegir aquellos juguetes que desean, con todas sus fuerzas, recibir en la mañana de Navidad y el día de reyes. Tiempo extra para que los Reyes Magos puedan realizar todas las compras y encargos oportunos pero que, sin embargo, no termina de favorecer a estos pequeños beneficiarios.

De lo que se trata es de saber establecer unos límites y poder contagiar los valores necesarios para no desembocar, bajo ningún concepto, en el materialismo, la inmadurez y el egoísmo. Un papel muy importante en el que los padres, tíos y abuelos deben convertirse en los máximos referentes. Y es que no por satisfacer más los deseos de un niño en Navidad debemos creer que les haremos más felices, sino todo lo contrario. Una situación que a la larga puede ocasionar problemas de cara a estas fechas, teniéndoles que complacer siempre con todo, absolutamente todo, lo que pidan. Algo que, además, para muchas familias supone un auténtico reto económico y que, para otras muchas, incluso puede resultar algo impensable.

No obstante, muchos especialistas relacionados con la educación infantil nos han dejado verdades tan grandes como esta: "Al darles todo lo que piden se vuelven inmaduros e insaciables. A la larga, se convertirán en adultos insatisfechos, para los que nada será suficiente", asegura Alicia López de Fez, directora del Centro de Psicología de Fez en Valencia. Y hay que decir que razón no le falta. Tan solo hay que ponerse en situación para darse cuenta de que las palabras de López de Fez son más que absolutas verdades. Así, imaginaos por un momento que a vuestro hijo, sobrino o nieto se le regala de media cada año un total de 8-10 juguetes. Por muy feliz que parezca al encontrarse todos ellos bajo el árbol, no estaremos favoreciendo en absoluto su educación, lo que le acabará convirtiendo en una persona exigente y, por qué no, consentida de cara al futuro.

Estos comportamientos pueden ser muy perjudiciales a la largaEstos comportamientos pueden ser muy perjudiciales a la larga

Siempre regalar lo justo y necesario

Porque no hay que olvidar que la vida es un constante aprendizaje y si se enseña a tenerlo todo desde bien pequeños, acabaremos dando forma a un adulto consentido, caprichoso y sin ganas de valorar lo que le rodea. Además de que, en cierta ocasiones, ocurre que muchos regalos se pasan semanas y semanas envueltos hasta que son abiertos, teniendo que dosificarlos para que no suponga un agobio para los más pequeños de la familia. Es lo Natalia Sánchez, profesora de Educación Infantil en la Universidad de Educación a Distancia de Madrid, aseguraba durante las Navidades pasadas en El Independiente. Una situación que, por mucho que pasen los años, parece que se seguirá repitiendo.

"A veces pasan semanas y los regalos siguen estando en sus cajas. Si ocurre esto, es que hemos regalado demasiado", afirma la docente. Y seguro que a más de uno le suena haber vivido una situación tan peculiar como esta. De esta forma, parece que la cantidad de juguetes a regalar también viene asociada tanto con el presupuesto y situación familiar como con la edad del destinatario. Y resulta que la atención se convierte, a su vez, en uno de los factores clave. Así, se aconseja que en los niños menores de 2 años, los cantidad de regalos no sea mayor de uno o dos juguetes, mientras que aquellos niños de 2 a 4 años reciban un total de, como mucho, cuatro regalos. Y es que no hay nada más que darse cuenta de que, muchas veces, lo que más acaba llamando la atención de los pequeños es el paquete o envoltorio en sí y no el propio juguete.

Si pasan días o semanas y aún hay regalos sin desenvolver significa que has comprado demasiadosSi pasan días o semanas y aún hay regalos sin desenvolver significa que has comprado demasiados

Con esta metodología, conseguiremos que los más pequeños consigan focalizar toda su atención en lo realmente importante. Sin olvidarnos, tampoco, del gran ahorro que supondrá para nuestro bolsillo, sin derrochar grandes cantidades de dinero en regalos innecesarios. Además, a pesar de ellos mismo se encarguen de señalar y rodear cientos y cientos de juguetes y páginas completas de muchos de los catálogos navideños, lo mejor sería que dentro de esos cuatro regalos -como máximo- encontremos un poco de variedad y no solo juguetes. Siempre pensando en la educación y el desarrollo de los más pequeños. Así, lo idóneo sería regalar algo para leer -por ejemplo, un libro en el que ellos mismo sean los protagonistas-, algo que les sirva para vestir o llevar al colegio -como puede ser una mochila o ropa-, algo que verdaderamente necesiten y algo que deseen con todas sus fuerzas.

Un pequeño ritual que, si se realiza año tras año, le ayudará a valorar mucho más lo que se recibe en estas fechas. Aunque para llegar a la comprensión, la figura del adulto resulta increíblemente indispensable. Y aquí es cuando entran en juego nuestra habilidades para convencerles, de la forma más convincente posible, de que no se pueden pedir grandes cantidades de regalos ni a Papa Noél ni a los Reyes Magos. Establecer los límites necesarios con trucos tradicionales, como hacerles ver que no son los únicos niños en el mundo como para pedir grandes cantidades de juguetes y concienciarles de que habrá muchos niños en el mundo que estos días no reciban ni un solo regalos. Es además muy importante que a la hora de escribir la carta a los Reyes Magos y Papá Noél también haya un adulto ayudándoles.

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