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Alimentos que no debes utilizar en tus comidas y cenas navideñas

UNA DIETA SALUDABLE

Alimentos que no debes utilizar en tus comidas y cenas navideñas

Intenta evitar el consumo masivo de calorías, durante estas fechas, eliminando productos perjudiciales para el control de una dieta saludable.

Alimentos que no debes utilizar en tus comidas y cenas navideñas

Navidad es una de esas fechas especiales por todo lo que le rodea. Adornos, regalos y comida, mucha comida. Podríamos decir, además, que se trata de una muy buena excusa para apartar la dieta durante unos días y después recuperar la normalidad a base de un control alimenticio y una rutina deportiva. Aunque lo cierto, muchas veces, es que los excesos se convierten en cargas imposibles de quitar.

Para evitar las luchas contra las calorías en Navidad debes saber que alimentos evitarPara evitar las luchas contra las calorías en Navidad debes saber que alimentos evitar

Una verdad que siempre aparece a partir del día 6, tras haber disfrutado de un buen trozo de roscón de Reyes -o dos, o tres...- y que acaba convirtiéndose en la peor pesadilla de cualquiera. Por ello, para evitar esa lucha innecesaria con las calorías de más, es importante tener en cuenta qué alimentos evitar, en la medida de lo posible, en las comidas y cenas de Navidad para después no caer en lamentaciones. Aquí van algunos de ellos:

Dulces navideños

¿Una Navidad sin polvorones, turrones, mazapanes y bombones? Seguro que para muchos, esto sería algo impensable. Pero si nos pusiéramos a pensar más allá de su sabor y curiosa atracción, quizás nos controlaríamos un poco más a la hora de consumirlos. Dulces típicos por excelencia en todas las mesas y reuniones navideñas que pueden agravar seriamente nuestra salud si no se establece un control a la hora de comerlos.

Para evitar consumir tantas grasa y azúcares se recomienda comer postres caserosPara evitar consumir tantas grasa y azúcares se recomienda comer postres caseros

Podríamos decir que se trata de la "guinda del pastel" a la que siempre se recurre durante estas fechas incluso cuando no se tiene ni hambre, sin apreciar la cantidad de grasas y azúcares que aportan a nuestro cuerpo. En muchos casos, llegando a alcanzar los 40 gramos de grasa por 100 gramos de producto. Un capricho fácil de consumir pero difícil de eliminar. ¿Lo mejor? Optar por postres caseros más naturales y sabrosos, que nos hagan rechazar la tentación de caer en ellos.

Fritos y rebozados

Quizás, lo que más evitamos en ciertas comidas y cenas navideñas es pasar mucho tiempo en la cocina, elaborando platos complicados que requieran bastante dedicación y paciencia. De ahí que muchas veces se eche mano de recursos tan fáciles, básicos y poco saludables como preparar alimentos basados en frituras y rebozados. Una opción en la que las calorías se disparan y que pueden provocar que nuestro peso, durante estas fechas, también aumente considerablemente.

Para cuidar nuestra alimentación es aconsejable cocinar al vapor, al horno o a la planchaPara cuidar nuestra alimentación es aconsejable cocinar al vapor, al horno o a la plancha

Por esta razón, y con el fin de andarse con ojo y cuidar un poco más nuestra alimentación estos días, es aconsejable optar por métodos de cocina mucho más sanos como el vapor, el horno y la plancha. Técnicas con las que también sorprender a nuestros invitados y ayudar a sanear un poco más nuestro cuerpo en Navidad, además de acabar fácilmente con el consumo de este tipo de grasas. Y es que, si valoramos el contenido calórico que, por ejemplo, puede llegar a tener un plato de muslos de pollo fritos frente a otros cocinados al horno, las calorías pueden llegar a multiplicarse incluso cuatro veces.

Salsas

Seamos sinceros. Las salsas siempre son la gracia de cualquier plato estrella en las cenas y comidas navideñas. Eso es algo universal. Pero si este año estás pensando en cuidar un poco más tu alimentación durante estas reuniones, te aconsejamos que borres de tu mente cualquier intención de hacer salsas como acompañamiento para tus platos. Y quizás, la que además se lleva la medalla de oro por estar presente sobre la mesa año tras año es la mahonesa.

La salsa por excelencia que debería eliminar de tu alimentación es la mahonesaLa salsa por excelencia que debería eliminar de tu alimentación es la mahonesa

Pues bien, más allá de ser la perfecta aliada para devorar el mayor número de langostinos por minuto, te diremos que su contenido en grasa alcanza incluso los 90 gramos por cada 100 de producto. Es decir, una auténtica bomba calórica. Así, teniendo en cuenta todos los tipos de salsas que somos capaces de consumir durante estas comidas y cenas, lo mejor es decantarse por dar un cierto sabor a nuestros platos con diferentes especias o aprovechar el jugo de muchos productos principales para hacerlos más jugosos.

Foie o Paté

He aquí otro de los grandes pecados alimenticios en épocas navideñas: el foie o paté. Un clásico de las mesas españolas, durante estas fechas, capaz de adoptar formas y sabores muy diversos. Desde los más clásicos, donde predominan los sabores de atún, salmón o finas hierbas, hasta los más contemporáneos, entre los que podemos llegar a encontrar pequeños trozos de nueces o gustos algo más arriesgados.

El paté está compuesto por casi un 50% de grasaEl paté está compuesto por casi un 50% de grasa

Pues bien, decir que, además de la estética que aporta a la mesa -algo que se tiene bastante en cuenta durante estas reuniones-, los patés pueden acabar convirtiéndose en el peor enemigo de tu cuerpo. ¿La razón? El casi 50% de grasa del que están compuestos. Además, y si eres de los que tampoco se puede resistir a añadir un poquito de mermelada por encima, tendrás que sumar grandes cantidades de azúcar al que, en un principio, se presentaba como un simple aperitivo.

Pan blanco

Hay quienes no se imaginan evitar la tentación de acompañar las comidas con un buen trozo de pan. Un alimento tan básico, tanto en desayunos como en comidas y cenas, que durante la Navidad puede acabar adquiriendo mayor protagonismo del debido. Y todo por querer acompañarlo con cualquier plato que tengamos sobre la mesa, ya sea para mojarlo en salsas o degustarlo con una gran variedad de embutidos.

Al comer pan blanco ingerimos una gran cantidad de carbohidratosAl comer pan blanco ingerimos una gran cantidad de carbohidratos

Sin embargo, lo peor de todo es que no nos damos cuenta de la cantidad de carbohidratos que consumimos con cada porción que comemos. Y peor aún es saber que, durante los días navideños, la práctica del deporte se reduce considerablemente, por lo que todos esos hidratos terminan quedándose en nuestro cuerpo en forma de kilos de más. Por ello, y para conseguir que todo se más fácil, es importante echar mano de panes mucho más saludables que el blanco, como el de centeno, el de trigo integral y el de avena.

Canapés

La variedad de canapés en cenas y comidas de Navidad pueden llegar a ser infinitas. Existe multitud de formas de conquistar el paladar de tus invitados con estos pequeños y sabrosos aperitivos, aunque lo peor es que, a la larga, se convierten en calorías imposibles de quemar. Por supuesto, el pan vuelve a aparecer como principal protagonista, con todo lo que ello atañe. Y como no, las grasas saturadas y grasas trans se presentan como acompañantes perfectos de estos diminutos alimentos. Calorías, calorías y más calorías...

Los canapés contienen pan, por lo que se suma a las calorías de los alimentos que contieneLos canapés contienen pan, por lo que se suma a las calorías de los alimentos que contiene

Embutido

Pensarás: ni en broma. Vale, sabemos que el embutido siempre ha sido y seguirá siendo el plato estrella de las navidades. De hecho, si muchas empresas lo ofrecen incluso como regalo de Navidad, por algo será. Pero también es cierto que, si bien es imposible reducir completamente su consumo, no vendría nada mal controlar los excesos de este codiciado producto.

Bandejas y bandejas repletas de jamón, chorizo, lomo y una gran variedad de quesos que se postulan como el peor mal para cualquier tipo de dieta. Y es que lo que uno no sabe es que, por cada 100 gramos de chorizo, por ejemplo, estamos ingiriendo hasta más de 400 calorías. Un enemigo al que nadie parece renunciar en Navidad que se presenta en forma de proteínas. ¿Lo mejor? Controlar su consumo en muy pequeñas cantidades.

Hay que controlar el consumo de embutidos en pequeñas cantidadesHay que controlar el consumo de embutidos en pequeñas cantidades

Refrescos

Y dentro del reino de los azúcares se encuentran los refrescos. Una de las bebidas más traicioneras que pueden echar a la borda una dieta de todo un año. Porque si ya de costumbre suelen estar presentes, en muchas casas, a la hora de comer o cenar en un día normal, resulta que durante estas fechas tan señaladas su presencia y consumo terminan multiplicándose.

¿Y qué significa eso? Que estaremos saciando nuestra sed o gula con una gran cantidad de azúcar, cafeína y edulcorantes artificiales dañinos para nuestro organismo. Para evitarlo, intenta sustituirlos por bebidas más naturales o inclínate más por el agua. Asimismo, y para sentirte un poco más cómodo tras las comidas y cenas entre amigos y familiares, no olvides depurar tu cuerpo con la ayuda de las infusiones.

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