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Lanzar zapatos de espaldas y otras tradiciones navideñas alrededor del mundo

COSTUMBRES

Lanzar zapatos de espaldas y otras tradiciones navideñas alrededor del mundo

Esta costumbre celebrada en República Checa es curiosa, al igual que el secuestro de los padres en Serbia o el festival de farolillos gigantes en Filipinas.

Lanzar zapatos de espaldas y otras tradiciones navideñas alrededor del mundo

La Navidad es una época de tradiciones y costumbres, como la de entregar regalos a los seres queridos, decorar la casa en familia o cenar acompañado de todas las personas a las que se quiere. En España son muchas las costumbres que se pueden encontrar durante las fiestas como el Caganer en Cataluña, el Roscón de Reyes en la mañana del 6 de enero o las 12 uvas para celebrar la Nochevieja. Sin embargo, en otros países también tienen sus propias tradiciones, algunas curiosas y otras más entrañables, pero todas igual de sorprendentes.

Lanzar un zapato por encima del hombro (República Checa)

Durante las fechas navideñas, en este país se realiza un ritual tradicional en el que los protagonistas son los zapatos. Lo cierto es que este tiene poco que ver con la Navidad, pero la tradición dicta que durante las fiestas las mujeres solteras pueden saber si se casarán en el próximo año tirando un zapato. Para ello salen de su casa y se ponen de espaldas a la puerta de entrada, tirando un zapato por encima de su hombro derecho. En caso de que el zapato termine en el suelo con la punta orientada hacia la puerta significará que suenan campanas de boda. En cambio, si es el tacón la parte del zapato que está mirando a la puerta es que tendrán que esperar un año más.

En República Checa es común tirar el zapato para saber si hay bodaEn República Checa es común tirar el zapato para saber si hay boda

Festín navideño de pollo frito (Japón)

No se puede decir que los japoneses celebren la Navidad como tal, aunque si suelen intercambiar regalos o decorar las calles. Sin embargo, cada 23 de diciembre hay una tradición que año tras año se celebra. ¿Por qué ese día? Porque en esa misma fecha del año 1974, la cadena de pollo frito KFC lanzó una campaña publicitaria con el lema 'Kentucky por Navidad' que los nipones se han tomado al pie de la letra. Y es que desde entonces es tradición que el 23 de diciembre se reúna la familia y los amigos para disfrutar de un delicioso pollo frito. Pero, además, KFC también ofrece en sus restaurantes de Japón un menú especial de Navidad de lo más apetecible.

Los 13 pícaros (Islandia)

La cultura y el folclore de este país está lleno de historias y leyendas como el de los duendes de Navidad, también conocidos como yules o jólasveinarnir. Estos habitan en las montañas durante todo el año; sin embargo, abandonan su hogar durante los 13 días anteriores a Navidad para bajar, cada noche, a los pueblos y asomarse a las ventanas de los niños. Si los pequeños se han portado bien durante todo el año, los 13 pícaros les dejarán regalos en sus zapatos para que los abran al día siguiente. En cambio, si los pequeños se han portado mal serán patatas podridas lo que encontrarán al despertarse. Sin embargo, una de las partes más curiosas de esta historia son los nombres de los duendes que indican que son de lo más traviesos. Algunos de ellos son Askasleikir (el chupaplatos), Skyrgámur (el devorayogures) o Bjúgnakrækir (el robasalchichas).

Los yules o jólasveinarnir son los duendes de Navidad en IslandiaLos yules o jólasveinarnir son los duendes de Navidad en Islandia

Secuestrar a los padres (Serbia)

Los niños de Serbia no pueden esperar a abrir los regalos que aparecen debajo del árbol de Navidad, sino que tienen que secuestrar a sus padres para que se los den. La primera en sufrir esta tradición es la madre, a la que los niños cogen por sorpresa 2 domingos antes del 25 de diciembre y la atan a una silla. Tan solo será liberada cuando entregue a los pequeños sus regalos. El domingo siguiente es el turno del padre, que también es secuestrado hasta que los niños se cobran su rescate.

La visita de San Nicolás (Alemania)

San Nicolás es un santo que cada 6 de diciembre viaja en su burro y visita la casa de los niños buenos para llevarles chocolatinas, fruta y nueces. Sin embargo, nunca viaja solo y le acompaña Knecht Ruprecht -el agricultor Ruprecht-, un demonio que viste de negro y con campanillas que avisan de su llegada. Él es el encargado de castigar a los niños que se han portado mal con su vara.

El temible Krampus (Austria)

La tradición alemana no es la única que cuenta con un demonio de Navidad, sino que en Austria se puede encontrar a Krampus. En esta ocasión se presenta como el compañero de Papá Noel, pero su misión es la misma: reprender a los niños que no se han portado bien a lo largo del año. Y es que mientras Santa Claus reparte regalos y chucherías a los pequeños que se han portado bien, Krampus asusta a los más revoltosos y se los lleva en su saco como reprimenda. Una tradición que los jóvenes más mayores no dudan en celebrar saliendo a la calle disfrazados como el mismísimo Krampus para asustar a los pobres niños.

El temible Krampus reprende a los niños malos austriacosEl temible Krampus reprende a los niños malos austriacos

Las escobas de las brujas (Noruega)

Si en Alemania o en Austria temen la llegada del malvado compañero de Santa Claus, los noruegos se protegen de las brujas y espíritus que vagan por las calles durante los días anteriores a Navidad. Esto se debe a una antigua leyenda en la que se cuenta que las brujas salen en Nochebuena en busca de escobas con las que poder surcar el cielo nocturno, por lo que las familias se protegen escondiéndolas para que no las puedan encontrar. Además, también es costumbre que los hombres más valientes ahuyenten a estos monstruos saliendo a la calle y disparando en dirección al cielo.

La cabra de Adviento (Suecia)

Los suecos tienen una forma muy curiosa de celebrar el Adviento desde 1966: construyendo una figura de 13 metros con forma de cabra en la plaza del castillo de Gävle. Pero la historia no acaba ahí, sino que otra de las costumbres que ha surgido alrededor de esta cabra es la de intentar prenderle fuego, algo que tan solo ha ocurrido en contadas ocasiones.

Un poema, un regalo (Letonia)

En este país, los niños no lo tienen tan fácil para abrir sus regalos. Y es que el día de Nochebuena no sirve tan solo con asomarse bajo el árbol y encontrar el paquete con su nombre, sino que para poder abrirlo necesitan recitar un poema. Eso sí, no vale con un único poema para abrir todos los regalos, sino que por cada uno de ellos que reciban deben recitar uno diferente. ¿Cuántos regalos te gustaría tener a ti?

Los niños en Letonia tienen que recitar poemas para tener regalosLos niños en Letonia tienen que recitar poemas para tener regalos

Los farolillos gigantes (Filipinas)

Sin duda, esta es una de las tradiciones navideñas más bonitas que se pueden encontrar alrededor del mundo. Y no tiene nada que ver con regalos, con Santa Claus o con dulces, sino que los protagonistas de este festival conocido con el nombre de 'Ligligan Parul Sampernandu' son sus grandes farolillos. Este espectáculo se celebra el sábado anterior a Nochebuena en la ciudad de San Fernando, a donde acuden algunos de los pueblos de sus alrededores para exhibir sus preciosos farolillos hechos con diferentes materiales y bombillas de colores para crear patrones increíbles. Un espectáculo sin igual en el que sus farolillos pueden medir hasta 6 metros de altura.

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